MORTERO MONOCAPA
Se trata de un mortero no tradicional coloreado que se emplea para el revestimiento y protección de las fachadas frente a la lluvia. Su aplicación se realiza, por lo normal directamente sobre la base consiguiéndose el acabado final.
Está formado además de los componentes habituales de un mortero tradicional de otros aditivos especiales, que le confieren las propiedades especiales que les diferencian de los morteros tradicionales.
Con el Mortero Monocapa se pueden realizar unos efectos estéticos en la decoración de la fachada interesantes, cuando se elige acertadamente una combinación de colores y acabados en los distintos paños y elementos de la misma.
CARACTERÍSTICAS
- Ligeros: con valores de densidad entre 1.00 kgrs/dm3 y 1,70 kgrs./dm3
- Elásticos: admiten sin fisurarse pequeños movimientos del soporte
- Impermeables al agua: Estos materiales constituyen en una barrera física eficaz que protege de la acción del agua.
- Permeables al vapor: Estos materiales tienen una porosidad suficiente como para permitir que el vapor de agua que se forma en el interior del edificio se elimine a través del paramento.
- Resistentes: las resistencias mecánicas de los morteros monocapa son suficientes para resistir las solicitaciones mecánicas (impactos, desgaste, etc) a que están normalmente sometidos los revestimientos de fachadas.
- Alta adherencia: tanto en fresco como después de endurecidos.
- Fácil mantenimiento: al tener el mismo color en todo el espesor del producto, este no se puede perder por el posible desprendimiento de la capa superficial como en el caso de las pinturas, por lo que no necesita ser renovado cada pocos años. La suciedad anclada en la fachada se puede eliminar por un simple lavado de la misma.
ACABADOS
- ACABADO ÁRIDO PROYECTADO. Este acabado se consigue por proyección sobre el Mortero Monocapa, una vez aplicado en fresco. Este Sistema recuerda a un hormigón o mortero de árido lavado, realizado con un procedimiento más económico.
- ACABADO RASPADO. Este tipo de terminación es el que más se parece a los revocos tradicionales. Su aspecto es el de un revestimiento liso, con pequeñas coqueras, que recuerdan el aspecto de piedra abujardada.